Nosotras
“…Almas de gran fe, muy amantes de la oración y con fe en la oración, humildes, pobres, sencillas y amantísimas las unas de las otras” M. Antonia Mª
Somos las Hijas de la Virgen de los Dolores, una congregación nacida en Trujillo (España) a comienzos del siglo XX por iniciativa de Madre Antonia María Hernández Moreno y el Padre Juan Tena Fernández.
Vivimos desde la oración y la sencillez, dedicadas especialmente a acompañar y cuidar las vocaciones en la Iglesia a través de la educación, la pastoral y la misión.

Nuestra misión
Vivimos desde la oración y ponemos nuestra vida al servicio de Dios y de la Iglesia.
Acompañamos vocaciones y educamos para ayudar a descubrir y vivir la llamada de Dios.

Oración que sostiene la misión
Nuestra vida nace de una profunda confianza en la oración. En ella encontramos la fuerza para servir a la Iglesia y acompañar a quienes buscan a Dios.

Acompañamiento vocacional
Desde nuestros orígenes, cuidamos y promovemos las vocaciones en la Iglesia, ayudando a jóvenes y adultos a descubrir y responder a la llamada de Dios.

Educación y servicio
A través de nuestros colegios, comunidades y proyectos pastorales, trabajamos para formar personas con fe, esperanza y compromiso con los demás.
¿Sientes que Dios te pide algo más?
Dios tiene un sueño para cada vida.
Quizá hoy te esté invitando a seguirle de un modo nuevo.
Queremos ayudarte a descubrir lo que Dios sueña para tu vida.
Nuestra familia
El carisma de las Hijas de la Virgen de los Dolores también se comparte con laicos que sienten llamada a vivir nuestra espiritualidad en medio del mundo.
Juntos caminamos en la oración, la misión y el servicio a la Iglesia, compartiendo el deseo de trabajar en las cosas de Dios.
Aquí nuestras últimas noticias

Un fin de semana de corazón agradecido
El encuentro de Familia HVD que hemos celebrado los[…]

Celebrando el centenario en Madrid
En la tarde de ayer vivimos en nuestra comunidad[…]

Cuaresma: aclarar
“Busca siempre a Dios y tendrás paz en tu[…]

Todo comenzó con un deseo santo: “trabajar en las cosas de Dios”.
Ese anhelo ardía en los corazones de dos personas de carne y hueso: Madre Antonia María y Padre Juan. Ambos, desde distintas circunstancias, sintieron el impulso de entregarse a Dios, de acompañar a los pobres, de despertar vocaciones, de vivir con humildad y fidelidad el Evangelio.
Las Hijas de la Virgen de los Dolores,
sabiéndonos llamadas para llamar, seguimos
poniendo en ello todo nuestro empeño en colegios, parroquias, misiones,
en todo nuestro hacer y nuestro ser.
Hoy damos gracias por 100 años de fidelidad. No celebramos una obra perfecta, sino una historia de amor hecha de silencios, de síes discretos, de lágrimas y esperanzas, de noches largas y amaneceres nuevos.
100 años de ‘Sí’
«El ser humano rectamente centrado y equilibrado es siempre agradecido»
Padre Juan


Dónde estamos

Escríbenos
Hay momentos en que no podemos seguir sentados en el brocal del pozo viendo pasar la vida. Necesitamos acercarnos al manantial y tocar el agua con nuestras manos.
Te invitamos a dar ese paso. Si estás en búsqueda, queremos caminar contigo.






